16.4.08

Recordación del gueto

Judíos de Varsovia: vida segregada

  • Abrabanel, Cervantes, Wells...
  • Nuevos viajes en el tiempo

A decir de los enterados, el sefardí Yehuda Abrabanel, o León Hebreo, y sus Dialoghi d’amore, fueron una influencia decisiva para el joven Miguel de Cervantes; hablan, claro, de una influencia circunscrita a lo literario, no a lo religioso y cultural, por más que el novelista descendiera, sospechan algunos, de judíos conversos. Años después, en una célebre batalla contra los otomanos, Cervantes, quien peleaba en la galera Marquesa, fue “herido de dos arcabuzazos en el pecho y en una mano”. Las lesiones no pusieron en peligro su vida, pero un trozo de plomo le seccionó un nervio del antebrazo y la mano izquierda le quedó inútil y anquilosada. Hasta donde se sabe, el hombre era diestro y los saldos del percance no le impidieron desempeñarse en el oficio que habría de desarrollar más adelante y que le dio tanta gloria después de muerto. Cervantes estaba muy orgulloso de su participación en la batalla del Golfo de Lepanto, en la que combatió a pesar de tener fiebre, pero el resto del mundo piensa que su hazaña principal consiste en haber escrito miles y miles de páginas que hasta la fecha transmiten a millones de personas sentimientos de felicidad, tristeza, intriga, vergüenza, indignación, asombro, piedad, asco, regocijo y perplejidad.


Varsovia, 1943: captura de judíos insurrectos


Para ser novelista hay que tener una gran condición física, incluso en nuestros tiempos, cuando el teclado de la computadora ha venido a facilitar la tarea. Se me hace un nudo en la garganta al imaginar al pobre tullido, reclinado en silla y escritorio que no fueron precisamente ergonómicos, desarrollando su caligrafía a lo largo de centenares y centenares de hojas de papel, sin más herramientas que una pluma de ganso y un tintero. Hace muchos años, cuando leí La máquina del tiempo del socialista Herbert George Wells, pensé que una aplicación obvia y urgente de ese aparato tendría que ser la entrega a domicilio de una máquina de escribir en la Valladolid de principios del siglo XVII. Lo sigo pensando, aunque cambiaría el artefacto mecánico por una lap top y agregaría al paquete una silla con soporte lumbar y altura ajustable. Por favor, ingenieros del futuro, si un día logran construir algo así como lo imaginado por el autor británico, no pasen por alto ese envío, y de paso, si no les es mucha molestia, entreguen otro, idéntico, en la casa del propio Wells, situada en la Londres de fines del XIX.

Yehuda Abrabanel sostenía que el amor es el principio que domina a todos los seres y que “desde la Primera Causa que lo ha producido hasta la última criatura, nada hay sin amor”. Tal vez en la Varsovia de mediados del siglo XX algún remoto descendiente del entrañable pensador sefardí haya comprobado en carne propia lo relativo de ese postulado: criaturas sin amor alguno abundaron, y abundan, en toda la historia humana, y algunas de las más odiosamente célebres fueron las que implantaron el Tercer Reich en Alemania.


Rumbo a los campos de exterminio


Desde el medioevo hubo juderías en diversas ciudades europeas, pero fueron los nazis quienes concentraron en guetos a las poblaciones hebreas con el propósito de exterminarlas. Wikipedia dice que el Gueto de Varsovia fue establecido en octubre de 1940 y que un mes más tarde fue aislado del resto de la urbe mediante un muro que lo rodeaba. En esa enorme cárcel fueron hacinadas 380 mil personas, un tercio de la población total de la ciudad, en un área que representaba el 2.4 por ciento de toda la extensión urbana. Entre los numerosos judíos que eran introducidos manu militari al gueto y las abundantes muertes que ocurrían adentro por inanición y peste, esa cifra de pobladores se mantuvo constante en los años siguientes.

En 1941 las raciones de comida para los judíos del gueto eran, en promedio, de 253 calorías diarias, en contraste con las 670 que consumían los polacos, y que eran de hambre, habida cuenta que la ingesta diaria mínima debe ser de mil 500. A la población y al ejército alemanes, en cambio, se les asignaban raciones equivalentes a dos mil 600 calorías.


Muertes por hambre


De hecho, la inanición y las epidemias empezaron a matar en masa a los habitantes del gueto antes incluso de que comenzaran las deportaciones en masa hacia Treblinka, el 22 de julio de 1942. En los siguientes 52 días, 300 mil judíos fueron enviados a la muerte, pero al principio quienes iban quedando en el enclave pensaban que los deportados eran enviados a campos de trabajo. A fines de ese año, los 60 mil que aún permanecían en el gueto tuvieron indicios de lo que realmente ocurría y decidieron resistir las siguientes deportaciones. El 18 de enero de 1943, cuando los militares alemanes intentaron llenar los trenes con los 60 mil que quedaban, un pequeño destacamento de combatientes judíos --cerca de mil-- expulsó a los opresores y, con unas pocas armas viejas, tomó el control del gueto.

Se estableció el cerco, que sólo pudo ser burlado en contadas ocasiones por integrantes del Ejército Territorial polaco y de la comunista Guardia del Pueblo, quienes llevaron a los sitiados unos pocos pertrechos y municiones. Eso no alivió gran cosa la situación desesperada que se vivía adentro. En la noche del Pésaj, el 19 de abril de 1943, las panzertruppen inician su avance hacia el gueto. Los alemanes van quemando casa por casa, demoliendo los sótanos y los desagües que servían de reducto a los insurrectos, y asesinando a cuanto hebreo caía en sus manos. La resistencia organizada termina en cuatro días. Muchos de los combatientes se suicidan y familias enteras se lanzan al vacío desde las ventanas de los edificios en llamas. El 8 de mayo, tras 20 días de combates continuos, los ocupantes ordenan incendiar lo que queda del Gueto de Varsovia. Los sobrevivientes que logran salir de las alcantarillas y escapar del infierno son cazados fuera del muro por polacos colaboracionistas. El 13 de mayo el comandante alemán Jürgen Stroop reporta: “180 judíos, bandidos y subhumanos, han sido destruidos. El sector judío de Varsovia ya no existe. Las operaciones a gran escala finalizaron a las 20:15 horas al hacer estallar la sinagoga. El número total de judíos con lo que se actuó fue: 56 mil 65, incluyendo judíos capturados y judíos cuyo exterminio puede ser probado”.


La venganza de los nazis

Hoy en día es casi imposible enviar víveres y medicinas --y no por falta de una máquina del tiempo-- a los cercados habitantes de Gaza, a los que el régimen israelí mata de hambre en castigo por ser palestinos, con maneras más correctas y presentables que las empleadas por los nazis contra los judíos de Varsovia, sí, pero que de todos modos habrían sido consideradas repugnantes por el renacentista León Hebreo.

Años atrás, cuando leí la historia de aquella sublevación desesperada de los habitantes del gueto polaco, volví a pensar en el artefacto imaginado por Wells y salió una cosa de inocultable influencia vallejiana (“Me viene, hay días, una gana ubérrima, política / de querer, de besar al cariño en sus dos rostros”), nunca supe que hacer con ella, y aquí la pongo.

Suene tonto o banal, suene obsoleto,
se debe regalar a los deudores
billetes que cambiaran de colores
y pan a los judíos en el gueto.

(En vez de estar haciendo este soneto
tendría que mandar dulces y flores
a quien se está muriendo entre dolores
y un beso a los judíos en el gueto.)

Es bueno compartir los sinsabores
de aquel que va a morir, y lanza el reto
sin temor a sucesos posteriores.

Hay que darle al tullido un esqueleto,
un pulmón al que sufre de estertores
y armas a los judíos en el gueto.


Símbolo eterno

12 comentarios:

Ernesto Moreno dijo...

Hola Pedro: Como siempre, disfruto mucho con tus acertados artículos. Este sobre la analogía judío/palestina me encantó, sobre todo porque pienso que el valor de la memoria colectiva debe ser -como dice Todorov- ejemplar, es decir, debe trascender su calidad de particular y nos debe obligar a ser sensibles con los hechos presentes, actuales. En cuanto al amor, no dudo que los nazis amaran a los suyos, puedes amar y odiar al mismo tiempo, puedes ser un ángel con unos y un monstruo con otros, eso es lo terrible y a la vez lo bello del ser humano, un saludo.

Anónimo dijo...

Nací 13 años después de que terminó la segunda guerra mundial.
Mi padre fue y mi madre es una persona decente; ambos humanistas de izquierda.
He tratado de formarme a mí mismo siguiendo lo mejor de su ejemplo.
Sin embargo no deja de avergoonzarme lo que ocurrió allá, en Europa, en ese periodo y, tal como bien señalas, lo que ocurre ahora en la antigua Palestina.
Qué triste herencia nos dejan.
RRS

nomecentro dijo...

Todos estamos en deuda con los que sufrieron las peores inclinaciones que surgen en el hombre. Su historia debe hacerse presente, pero otro respeto reclamable es el que debemos a la verdad. Los adjetivos cargados desahogan pero no informan: El régimen -> las fuerzas armadas ; mata de hambre -> reprime muy severamente. El ciego mecanismo del conflicto palestino-israelí no es tan simple como una historia de un inocente y un malvado.

Pedro Miguel dijo...

Qué sintomático: esta entrada tiene 7396 caracteres, sin contar pies de foto; 4438 están dedicados al gueto de Varsovia, 2544 a Abrabanel, Cervantes y Wells, y sólo 414 a la situación en la Palestina ocupada; sin embargo, este último tema adquiere una intensidad inocultable.

Ernesto: tienes razón en eso de que las criaturas del odio pueden ser, también, capaces de sentimientos amorosos. Se me vino a la mente el coronel Monterrosa, uno de los más egregios torturadores y asesinos de la dictadura militar salvadoreña, y al que le gustaba exhibir ante cámaras, en cada ocasión en que lo entrevistaban, una inmensa colección de peluches que había ido adquiriendo para complacer a su hijita.

RRS: echando cuentas, somos contemporáneos. Y que bueno que compartamos, además de la edad, la vergüenza por el pasado y el presente.

Nomecentro: no hay carga ni sesgo en mis expresiones, y menos irrespeto a la verdad: no hablo de las fuerzas armadas israelíes sino del régimen político de Tel Aviv porque aquellas obedecen órdenes de éste, que es, en esa medida, el responsable principal y último de las atrocidades en curso contra la población palestina; en cuanto a "represión severa", por supuesto que la hay, pero lo perpetrado por el gobierno israelí en la Palestina ocupada y acosada va mucho más allá: comete crímenes de lesa humanidad como los "castigos colectivos" (proscritos por todos los instrumentos internacionales aplicables), y entre ellos, uno particularmente criminal: matar de hambre a la población de Gaza, como lo han denunciado Gush Shalom y judíos israelíes de gran honestidad y valentía; por ejemplo, Israel Shamir y mi amigo Gideon Levy.
Con el tema de la inocencia y la maldad no me meto, porque me sobrepasa. Ante la situación de Gaza me limito a contar los hechos, y eso no es desahogo, sino información.
Hermoso, tu blog.

nomecentro dijo...

Mi mensaje tocaba un solo detalle. El texto es excelente. La simple descripción conmueve. Deja una imagen en la dirección correcta y verídica. Sólo que notaba esa pequeña impureza que no quería sobredimensionar. El estado de Israel se dota de los cauces democráticos suficientes para que su gobierno no sea llamado régimen. Las fuerzas armadas del estado actúan en nombre de los ciudadanos y no de un líder o facción opresora. Su respuesta violenta es la expresión de todas las fuerzas sociales en que se organizan los ciudadanos israelíes. Se podría decir que es la opción defensiva de la mayoría. No es la más útil, ni realista, ni ética. Es un tipo de respuesta que se da en la gente cuando la cercan con guerras, cohetes caseros y terroristas en edad escolar.

Pedro Miguel dijo...

Nomecentro: Gracias, pero no logro ver por ningún lado la "pequeña impureza": la palabra régimen no implica el ejercicio del poder por parte de "un líder o facción opresora". Dice del término el Diccionario de la RAE:
"1. m. Conjunto de normas que gobiernan o rigen una cosa o una actividad.
2. m. Sistema político por el que se rige una nación."
Cuando afirmo que la acción israelí en los territorios palestinos es criminal no lo digo por denostar, sino porque perpetra crímenes claramente estipulados en las convenciones de Ginebra, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en varios otros instrumentos jurídicos internacionales. Que cuenta con la aprobación de la mayoría de la población judía de Israel, pues sí, tristemente así es. De esa manera, destruye físicamente a los palestinos y propicia la degradación moral de los israelíes. También los iraquíes respaldaron masivamente a su régimen cuando Saddam Hussein invadió Kuwait. Álvaro Uribe se ha ganado una gran popularidad en Colombia con su acción de invadir a un país vecino, bombardear gente dormida, asesinar con tiros de gracia a varios de los heridos y asesinar, de pasadita, a cuatro jóvenes mexicanos. Y ahora la mayoría de los chinos están felices con la política represiva de Pekín contra los independentistas tibetanos. El reptil sangriento que llevamos en el fondo del cerebro no conoce filiaciones nacionales ni ideologías y tampoco toma vacaciones.
Saludos.

nomecentro dijo...

Quizá la cuestión semántica sea de frecuencia de uso por países. Por si acaso usa régimen con Castro y el III Reich pero no con un gobierno español porque saltarían sobre ti. El odio al palestino y el apoyo de defensas agresivas no se explica por consignas de líderes populistas. Israel es caso aparte por la elevada cultura política de los ciudadanos. Hay que culpar al absurdo mecanismo retroalimentado de la venganza de la violencia contraria anterior. De esa ceguera se sale con ayuda de terceros, y por la parte que me toca ¡Qué vergüenza me da!

Pedro Miguel dijo...

Nomecentro:
Entiendo. Por mí, y en lo que respecta a España, ya pueden saltar todo el día los chovinistas peninsulares que, régimen o gobierno, ni tan democrático, puesto que su Constitución violenta el principio básico de igualdad entre las personas, legaliza la existencia de los nobles y con ello reduce al resto de los los ciudadanos a la condición de siervos. Aunque no les guste oírlo, así son las cosas en la España “moderna”, y así seguirán en tanto no tiren a la basura a su rey de chocolate e instauren la República.

Yo diría que la cultura política en Israel es relativa. Sí, hay clases medias modernas y muy ciudadanizadas, pero el país también está lleno de ortodoxos, beduinos, colonos de inmigración reciente, etc., cuya cultura política es más bien muy deficiente. También me pregunto qué clase de cultura política es esa que tolera y hasta defiende la existencia de un sistema de apartheid en el país.
Sea como sea, a ti la vergüenza te honra y te redime.

nomecentro dijo...

Menuda tendencia tienes a pisar zonas sensibles. La utilidad de este rey está demostrada. La monarquía del Reino Unido lleva mucho aguantando escándalos y contradicciones. Tantas ganas teníamos de democracia que todos cedimos hasta límites que nunca nos habíamos planteado. La nobleza no es un problema que inquiete a nadie, y ya se llevan su buena dosis de crítica e imagen de retrógrados. También tenemos un tratamiento especial y preferencial con la Iglesia Católica en detrimento de otras. Mezclada con las leyes de protección de los animales tenemos las corridas de toros. Son consecuencias de las peculiaridades de nuestra historia pero no ensombrecen los avances evidentes que conseguimos. El papel de las mujeres en las últimas décadas es impresionante... No es por presumir, pero no lo hacemos tan mal. Paciencia, que el pueblo es ya bastante exigente con lo que no funciona.

Pedro Miguel dijo...

Nomecentro: Lo tomo como elogio, que pisar zonas insensibles no requiere de gran ciencia: basta con andar por la calle. El desarrollo democrático ha conllevado cosas muy chéveres en aquel lado del Atlántico y en éste, y en ambos, se ha avanzado mucho, particularmente por lo que hace a la situación de las mujeres, aunque también hemos experimentado exasperantes estallidos de barbarie, como la multiplicación de feminicidios, por distintas causas, en España, México y Centroamérica: allá, sus parejas, o ex parejas las bañan en gasolina y les meten fuego; acá, ante la inacción (o con la complicidad) de sistemas judiciales perfectamente criminalizados, aparecen día con día restos de mujeres asesinadas con una saña casi industrial

Borbón habrá sido útil para la transición en 1976-1978, pero no me queda claro que haya actuado en defensa de la democracia durante el tejerazo que tuvo lugar unos años después. Hoy en día veo muchos más aspectos perniciosos que benéficos en la perpetuación de un orden constitucional con incrsutaciones de zánganos, fueros y privilegios absurdos; si la Corona es criticada y rechazada, alguna inquietud habrá: al parecer, en años recientes se ha multiplicado el número de ciudadanos españoles que piensa de esa manera, aunque siga siendo una posición minoritaria. Siempre, pero especialmente en abril, estoy con ellos, llevo a sus muertos en el corazón, y no creo que esto sea la intromisión de un extranjero porque, a mi modo de ver, España es más grande que sí misma, y me incluye.

Saludos cordiales.

nomecentro dijo...

Estoy totalmente convencido de la utilidad actual del rey, que es Conde de Barcelona y encarna la institución a la que juraron fidelidad los vascos desde antes de que existiera España. Erosionar su figura tiene inconvenientes hasta para la velocidad de integración de los países iberoamericanos. Incluyo a Portugal, que tiene cada vez mejor opinión de lo que se gana con la colaboración en el mayor número posible de niveles. Mi forma de gobierno ideal es la república y no renuncio a perseguirla como destino final, pero hay que ser realistas. Si los nacionalistas recalcitrantes no fueran tan insensatos pensaría de forma distinta. Los grupos minoritarios que mencionas no están exentos de cumplir la ley ni de respetar las instituciones que nos hemos dado. Injuriar en vez de dar argumentos es una postura tan fácil y torpe que sólo convence y abandera a los más obtusos.

Pedro Miguel dijo...

Nomecentro: Pues me temo que para resolver problemas del siglo XXI, como el conflicto vasco, las instituciones anteriores a España no han servido para maldita la cosa, y hasta pueden ser un lastre y una complicación. Pero no importa: en este otro extremo del continente idiomático también tenemos mucho medioevo que superar y muchas fosas comunes por abrir, y cada cual avanza al ritmo que puede. Tampoco dije que hubiera prisa: algún día nuestros hermanos peninsulares echarán la monarquía a la basura y lo festejaremos en ambos lados del Atlántico.
Salud y República.