
Lo que hay que ver: For the love of God, una calavera incrustada con diamantes (derecha), fue perpetrada por el fantoche de moda, Damien Hirst (izquierda), y vendida en cien millones de dólares a quién sabe quién.
El que pide irse al otro mundo en un ataúd adornado con calcomanías del América, es un naco; el que decora con rubíes la cacha de su pistola es un narco; éste, en cambio, es un respetado artista de vanguardia británico. La vulgaridad no reconoce clases ni fronteras.
Si hubiera que escoger, me quedaría con el mueble póstumo.
le vas al américa??
ResponderBorrarNop. En materia de futbol no le voy a naiden, Alex; me da igual quiénes ganan, quiénes pierden y quiénes se quedan en medio. Ocurre, simplemente, que no logro imaginarme a un fan de los Pumas decorando su ataúd con calcomanías de su equipo favorito.
ResponderBorrar