Jum: Alguna se me habrá ocurrido para ellas alguna vez; para los persistentes vendedores de chocolates, se me ocurren muchas frases desagradables, y mejor me abstengo de escribirlas.
Y qué opinas del día de las madres, cuando los hijos, nueras y nietos van a casa de la madre para que los atienda y les sirva de comer, y luego le dejan la casa revuelta y los trastes sucios, o cuando los hijos "sacan a pasear" a su mamá, y la llevan a un restaurant donde esperan horas a que les sirvan una infame comida. ¿fúchila día de las madres!
Ángel: Si para bailar tango se necesitan dos, para festejar al idiota de San Valentín se necesitan, cuando menos, dos, y con frecuencia, más: una muchedumbre. Si tú no entras al juego, no hay manera de que tu mujer te meta en él. El riesgo obvio es que se vaya a celebrarlo con González: el que entra cuando tú sales.
Lourdes: Mi opinión sobre el día de la madre está aquí, y sobre el día del padre, acá.
Siiiiiii Pedro Miguel, basta mirar a los niños y niñas de primaria planeando intercambios de regalos y todo lo que se les ocurre, para estar de acuerdo.
Mi querido Pedro
ResponderBorrarGracias a los dioses paganos, que no soy la única que regurgita esta fecha.
Un abrazo
Qué, don Pedro? No se le ocurre una frase bonita para las chicas guapas?
ResponderBorrarA mí tampoco.
Marichuy querida: ¡albricias! No estamos solos.
ResponderBorrarJum: Alguna se me habrá ocurrido para ellas alguna vez; para los persistentes vendedores de chocolates, se me ocurren muchas frases desagradables, y mejor me abstengo de escribirlas.
A mí también me caga y me recontra caga San Valentín... Lo malo es que mi mujer no lo entiende... snif
ResponderBorrarY qué opinas del día de las madres, cuando los hijos, nueras y nietos van a casa de la madre para que los atienda y les sirva de comer, y luego le dejan la casa revuelta y los trastes sucios, o cuando los hijos "sacan a pasear" a su mamá, y la llevan a un restaurant donde esperan horas a que les sirvan una infame comida.
ResponderBorrar¿fúchila día de las madres!
Ángel: Si para bailar tango se necesitan dos, para festejar al idiota de San Valentín se necesitan, cuando menos, dos, y con frecuencia, más: una muchedumbre. Si tú no entras al juego, no hay manera de que tu mujer te meta en él. El riesgo obvio es que se vaya a celebrarlo con González: el que entra cuando tú sales.
ResponderBorrarLourdes: Mi opinión sobre el día de la madre está aquí, y sobre el día del padre, acá.
Abrazos.
Siiiiiii Pedro Miguel, basta mirar a los niños y niñas de primaria planeando intercambios de regalos y todo lo que se les ocurre, para estar de acuerdo.
ResponderBorrarSaludos.
No pedí permiso y me lleve la imagen a mis blogs.
ResponderBorrarUpssss!
Saludos Pedro Miguel.
En buena hora, María.
ResponderBorrarAbrazo.
A mí me caga todo lo que la gente hace por borrega... TODOOOOOOOOOOOOOO.
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