
"Estoy con la República de China Popular. / Le curo las almorranas a Neruda." La gratuita grosería la escribió Jaime Sabines en su juventud, tal vez influenciado por los maltratos y la hostilidad que la dirigencia de la Revolución Cubana prodigaba al poeta chileno. Y por si algo faltara, ahora viene este ilustrador español, Fumanal, a ponerlo como ejemplo de eyaculador precoz. ¿Pues qué, le sabe algo? ¿Será una mera calumnia póstuma o habrá una historia que no conocemos detrás de la Canción desesperada? ¿Es alusión a una rapidez inconfesable eso de que el río anuda al mar su lamento obstinado? ¿O cómo se debe interpretar, a la luz de esta hipótesis, aquello de que mi deseo de ti fue el más terrible y corto, y (gulp, esto se pone porno) cómo es eso de que todo te lo tragaste, como la lejanía?