14.4.08

Pedir perdón

Si uno juzgara los actos de los gobernantes, de los altos funcionarios y de los políticos en general, únicamente por las palabras que emiten, llegaría a la conclusión de que no se equivocan nunca. El mundo podrá mudar de sentido en formas radicales y exigirles que digan, hoy, lo contrario de lo que afirmaron antier, pero ellos son infalibles y no ha de esperarse, en consecuencia, que sus labios pronuncien la expresión “me equivoqué”. Y si no pueden decir ni eso, más incapaces son de articular el vocablo “perdón”.

Allá ellos: o no lo necesitan, porque tienen quebrados los tubos que conectan la lengua con la conciencia, o bien se pierden de las delicias del remordimiento sanado.

Estamos a la vista de un iceberg: con los expedientes de los mandamases y mandamientos pillados en pleno delito se podría llenar, por ejemplo, el monumento al analfabetismo moral llamado “Biblioteca José Vasconcelos”; pero con las certezas no procesadas de las raterías que se cometen durante un año en las oficinas públicas se podría empedrar una autopista de seis carriles que comunicara a América con Europa por la parte más ancha del Atlántico. En contraste, las disculpas emitidas por aquellos integrantes de la clase política que cometen delitos, irregularidades administrativas, incorrecciones éticas o llanas estupideces, son perlas raras, por no decir inexistentes. Por más que uno se exprima la memoria, debe remontarse hasta aquel lejano (y demagógico) perdón solicitado a los pobres del país por López Portillo, durante su informe de 1982. Si se considera la tranquilizadora ausencia de disculpas, debe pensarse que en los 26 años transcurridos desde entonces, los pobres han desaparecido, o bien que nadie en el gobierno ha vuelto a agraviarlos.

Una tercera posibilidad es que el manual de hacer política prohíba, en sus mandamientos fundamentales, pedir perdón a los gobernados y representados: eso significa ceder espacios al enemigo, deteriorar la imagen propia. Un político nunca comete errores, no es mezquino jamás, debe ser tan inimputable como un jefe de Estado, como un Papa o como un deficiente mental.

En esta lógica, fue extraño escuchar hace unos días a Rafael Correa, presidente de Ecuador, quien, ante los deudos de los cuatro jóvenes mexicanos asesinados en suelo ecuatoriano por los soldados de Álvaro Uribe, expresó su “preocupación al preguntarme si no hubiéramos podido hacer algo más para conservar la vida de sus hijos”. Mal político ha de ser ese Correa, que ventila en público sus conflictos morales. Más vale tomar como ejemplo a su homólogo mexicano, quien considera que su actuar es correcto, “haiga sido como haiga sido”, o a los seis ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que, sin experimentar culpas posteriores, exoneran de toda responsabilidad legal a un gobernador que protege pederastas y conspira para violar derechos humanos.

La ausencia de todo rastro de autocrítica en la clase política nacional no es, pues, arrogancia, sino eficiencia. Los problemas se desvanecen en el momento en que las responsabilidades se declaran inexistentes: no puede haber corrupción si no hay corruptos, no hay robo sin ladrón, no hay homicidio sin asesino.

Pensándolo bien, de qué serviría pedir perdón, si estamos en el mejor de los mundos posibles.

10 comentarios:

A dijo...

Se acepta que hay problemas, corrupcion, injusticias y demas

pero como algo abstracto, que no tiene caras ni manos, no hay voz que responda a ninguna demanda de los agraviados.

Los males que vivimos, son metafisicos, no hay culpables, solo existen, quiza por la simple razon de que ¿lo merecemos?

Besos heridos
A.

Pedro Miguel dijo...

A: Pues ese es precisamente el guión,y no lo inventó Felipe, ni Fox, ni toda la caterva de neoliberales, sino la Iglesia Católica: hay ricos y hay pobres porque Dios quiere, y chínguense.
Beso.

José Eduardo Martínez dijo...

Otra vez la burra al trigo. Pedro Miguel, ¿me podrías decir exactamente cuando inventó la Iglesia católica ese “guion” al que haces referencia [“hay ricos y hay pobres porque Dios quiere, y chínguense”]? O sea que la Iglesia Católica tiene la culpa de todo lo malo que sucede en el mundo.

Saludos desde el país del norte.

José Eduardo Martínez

Pedro Miguel dijo...

José Eduardo:
Burra, tu iglesia, que lleva dos mil años defendiendo cosas indefendibles, incluidas, por cierto, dos que tres expresiones de intolerancia, autoritarismo e irracionalidad atribuidas al propio Jesús de Nazaret.
En cuanto a eso de que "tiene la culpa de todo lo malo que sucede en el mundo" no lo dije yo, de modo que busca a uno que sí lo diga y discute con él.
Ahora, y sin hacer de esto una polémica interminable, te explico brevemente lo que, desde luego, no te enseñaron en el Catecismo: la visión de un orden social inmutable, basado en la existencia de ricos y de pobres, y "grato a Dios", se remonta a documentos tan antiguos como la Epístola de Santiago Apóstol (está en la Biblia, Nuevo Testamento), y la consolida Agustín de Hipona, un muchacho sin duda talentoso, aunque un verdadero animal a la hora de tratar ciertos temas (la condición de las mujeres, por ejemplo) a lo largo de toda su obra, pero especialmente en La ciudad de Dios.
Lamento no tener tiempo para localizarte párrafos específicos, así que búscate a un cura que sepa leer y escribir (y que no sea demasiado fanático) para que te guíe, y ruégale a Dios Todopoderoso que te ilumine en tu búsqueda.
Un saludo de tu hermano en el Señor.

José Eduardo Martínez dijo...

Ni mi Iglesia es burra ni lleva dos mil años defendiendo cosas indefendibles. Lo “indefendible” acaba por colapsarse sin necesidad de atacarlo, como la historia nos los muestra. Eso de “dos que tres expresiones de intolerancia, autoritarismo e irracionalidad atribuidas al propio Jesús de Nazaret” suena chistoso y a técnica de merolico, pues hace ruido sin decir algo de peso. No creo haber leído mal, pues tú mismo publicaste el apotegma atribuido a la Iglesia Católica, quien ha “inventado” un “guión”: hay ricos y hay pobres porque Dios quiere, y chínguense. En múltiples entradas te has entretenido en criticar y atacar mordaz e inexorablemente a la Iglesia Católica sin citar el mucho bien que ha hecho y continua haciendo en el mundo entero. Quienquiera que haya leído tales comentarios no podría sino llegar a la lógica conclusión de que, según tú, la Iglesia Católica es la responsable de todo lo malo que sucede en el mundo.
No sé si tienes acceso al texto del Catecismo de la Iglesia Católica, pero si lees con cuidado el texto te darás cuenta de que tus opiniones están muy equivocadas. Para evitarte la fatiga te sugiero en particular que leas los números 517, 525, 544, 709, 716, 786, 852, 886, 915, 1033, 1351, 1397, 1435, 1716, 1825, 2329, 2407, 2439-40 y 2544-45. Creo que ahí la IC explica sus enseñanzas acerca de ricos y pobres de manera muy distinta a la que tú sugieres.
La Carta de Santiago a que haces referencia tiene una historia muy diferente a la que quieres vendernos en tu referencia. Esta carta fue escrita para exhortar a los miembros judeo-cristianos que estaban en la diáspora y, por lo tanto, sufrieron el despojo de sus bienes, la deshonra de su pueblo y el pesar de la persecución. De manera que estás malinterpretando los versículos en donde Santiago les exhorta a perseverar y no desesperarse por su condición actual. De ahí el exhorto: “Feliz el hombre que soporta pacientemente la prueba, porque, después de probado, recibirá la corona de vida que el Señor prometió a los que lo aman.” En ningún momento se menciona que “hay ricos y hay pobres porque Dios quiere, y chínguense”.
La obra de Agustín de Hipona es tan majestuosa que no es raro encontrar a personas inteligentes que no alcanzan a comprender ni sus contenidos ni su influencia aun hasta en nuestros días. No sé exactamente a que venga el punto que mencionas, puesto que no estamos aludiendo ni al tratado del Doctor de Gracia y Doctor de Doctores ni a su postura con los pobres. Por cierto, Agustín expresa mucho respeto para con los judíos así para con las mujeres (¡Oh, sorpresa!). No tengo tiempo para traducirte este pasaje de uno de sus sermones, pero aquí te paso el texto de la traducción al Inglés (el énfasis es mío):
Augustine of Hippo
On Chastity
Honoring Christ's Body
Do ye who are married keep the fidelity of the marriage-bed with your wives? Render what you require. As a husband thou requirest chastity from thy wife; give her an example, not words[…] Women preserve chastity, which men will not preserve; and in that they preserve it not, would wish to appear men: as though he was in sex the stronger, only that the enemy might more easily subdue him. There is a struggle, a war, a combat. The man is stronger than the woman, the "man is the head of the woman." The woman combats and overcomes; dost thou succumb to the enemy? The body stands firm, and does the head lie low?
En fin, hay muchos ejemplos que se encuentran en Agustín que hacen referencia al a alta estima por la mujer (especialmente Mónica, su madre carnal, y la Virgen María, su madre spiritual), de manera que es un engaño el pretender que Agustín fue “un verdadero animal a la hora de tratar ciertos temas (la condición de las mujeres, por ejemplo)”. De igual manera, considero absurdo que se ataque a la IC alegando un trato “desigual” o menosprecio a las mujeres. No sé en que planeta vivan tales personas, pues basta con leer algún librillo con la historia de la IC para darse cuenta de la gran influencia de la mujer en la IC, y el profundo respeto hacia la figura femenina. No hay ninguna otra religión mayor en el mundo que venere tanto a la figura femenina como la IC lo hace con la Virgen María en sus innumerables advocaciones; la canonización de muchas mujeres a quienes la IC ha reconocido como santas (dale una visitada a estos links con listas de santos, un poco incompletas, por cierto: http://www.catholic-pages.com/dir/saints.asp ,http://www.ewtn.com/SPANISH/Saints/indice_alfabetico.asp y ve cuantas mujeres están ahí , en la lista de canonizados por la IC); además, las contribuciones tanto espirituales como materiales e intelectuales de la mujer en la IC han sido a menudo olvidadas por hacer creer que el rechazo y aun odio a la mujer por parte de la IC es no solo real sino prevalente, cosa que es falsa. Solo para darte un ejemplo, la mayoría de las personas que asisten, son voluntarias o muy comprometidas con la IC son mujeres, así que este argumento esta desviado. Igualmente, la IC honra y reconoce a Santa Teresa de Ávila, Santa Catalina de Siena y Santa Teresa de Lisieux con el título Doctoras de la Iglesia.
Hay un programa de estudio teológico que se ofrece en mi ciudad; se llama “Theology On Tap” y en él se presentan interesantísimas conferencias respecto a nuestra fe católica. Además participo activamente en un dialogo ecuménico, y mi experiencia es que la mayoría de los ministros religiosos que conozco, y casi seguramente todos los “curas” Católicos rechazarían tus notas en las últimas dos entradas por ser insostenibles (no hay texto especifico en que se basen, lo que le resta valor académico), erróneas (malinterpretaciones basadas en “creencias” populares de algunos no muy amigos y otros de plano enemigos de la Iglesia) o malintencionadas (nacidas de la animosidad de alguien por la IC).
No dejo de rogar a Dios que me de la inteligencia para encontrar la verdad y la humildad para reconocer mis limitaciones, así que gracias por la sugerencia. Por mi parte, solo te pido que no le cuelgues milagros a la IC atribuyéndole más poder del que realmente tiene, que no es otro sino espiritual.

Saludos desde el país del norte.

José Eduardo Martínez

PS Como sabrás, Benedicto XVI esta en USA, y parece que hasta ahora sus palabras y su presencia han sido bien recibidas, aun por algunos escépticos y hasta enemigos de la IC.
Perdón por esta respuesta tan larga, pero quería explicar puntualmente lo incorrecto de tus argumentos.
jem

Pedro Miguel dijo...

José Eduardo: Sin sombra de ironía o de malicia, por estricta curiosidad, te pregunto: ¿cuál es tu propósito al colgar semejantes rollos en mi blog, en la sección de comentarios de una entrada atrasada, que ya nadie lee, y en la que no vienen al caso?
¿No te sería más útil, o menos pérdida de tiempo, colgarte un altavoz y pararte frente a un templo mormón, un burdel o una casa de apuestas, para pregonar allí las supuestas bondades del catolicismo? ¿Piensas que vas a disuadirme de mentarles la madre a Papas, santos, pederastas, obispos, Santísimas Trinidades y demás fichas cuantas veces lo considere pertinente?

P.D.: Wojtyla reunía millones de fieles en sus giras; vaya, cuando menos tenía sex appeal. Este pastor alemán (o rottweiler de Dios) con trabajos reúne a decenas de miles. Eso de que "ha sido bien recibido" vé a contárselo a Santa Prisca.

José Eduardo Martínez dijo...

Pedro Miguel,

Disculpa la distracción; prometo responderte brevemente.
Te escribo para que te des cuenta de que gente como tú se atreve a publicar cosas erróneas, falsas, verdades a medias o de plano mentiras.
No voy a la calle con un portavoz porque no estaríamos tú y yo en la misma arena; creo que el derecho de participar en tu blog ha sido claramente establecido al darme la oportunidad de exponer mis ideas y creencias, cosa que te reconozco y agradezco.
Si alguien lee o no estos temas es lo de menos; lo importante es establecer con claridad la verdad. Créeme, no escribo aquí porque creo que miles de personas lean tu blog (para esos casos tengo otras venues, o en alguna conferencia o simposio, etc.)
Si crees que Benedicto “con trabajos reúne a decenas de miles” en su visita a América, estas muy equivocado. ¿No te enteraste de que 13,500 personas se reunieron en el jardín sur de la casa blanca, el número más grande jamás reunido ahí para dar la bienvenida a un jefe de estado? ¿No te informaron que más de 40,000 personas participaron en la misa en el Nationals Stadium? ¿No te diste cuenta de los encuentros que ha tenido con miembros de distintas religiones, la UN (o ONU), académicos ce universidades católicas, etc.? ¿No te has enterado de los miles de personas se han reunido para verlo pasar por unos segundos en el papamóvil? ¿No te has enterado de gente que ha viajado por horas, esperado por horas, para verlo pasar por unos cuantos segundos? Creo que eso es evidencia suficiente de que ha sido bien recibido. Además, debe tomarse en cuenta las estrictas medidas de seguridad, que han limitado la asistencia de miles de personas que hubiésemos querido participar en alguna de sus actividades; recordemos que ha sido amenazado de muerte. No sé si te enteraste de que somos miles, tal vez millones de personas, en los USA que entramos a una “lotería” para ver a cuantos nos tocarían boletos para asistir a alguna de las actividades planeadas. Y a los pocos afortunados que les tocó un boleto se les requirió registrarse con mucho tiempo de anticipación para confirmar su identidad y mandarles su boleto de acceso.

Te lo cuento a ti, porque creo que Santa Prisca ya lo sabe.

Saludos desde el país del norte.

José Eduardo Martínez

Pedro Miguel dijo...

José Eduardo: mis respetos para los medios celestiales de comunicación de masas.

Anónimo dijo...

Y en última instancia, ¿de qué nos serviría que pidan perdón? Que nos dejen de joder, o como decían en Argentina en 2001: "Que se vayan todos", ya que han demostrado su negativa/ incapacidad para conducirse moralmente. Para esa gente, ni perdón ni olvido... Saludos, Mm.

Pedro Miguel dijo...

Mm>: Pues tienes razón.