23.3.09

Baja la lluvia del Ajusco

Vicente Rojo: México bajo la lluvia




Baja la lluvia del Ajusco.

Tras un calor terrible, tras un tráfico

de viernes sin entraña (siendo sábado),

llegan los dedos de agua;

hurgan con su ternura y su torpeza

como de padre ciego.


Buenas tardes y gracias, lluvia tonta.

Tú no tienes que hacer y yo tampoco

en medio de este sábado

de tregua inesperada,

en estas horas de estación de trenes

en un pueblo perdido.


Agua: platícame.

Preséntame a tus gotas.

Dime el origen de cada una:

de cuál océano, de qué estanque vienen,

de qué organismo ignoto;

si hay una historia detrás de ellas:


¿ésta, fue lágrima

de esas que se evaporan por las noches

y dejan una mancha de sal en cualquier rostro

o fue humedad de vulva

o fue gota de semen o fue sangre?


Habla, si quieres, y si no, resuena

tontamente, machaca tu tambor

en el tejado de mi casa

con tus gotas que siempre fueron agua.


6 comentarios:

Dolores Medel dijo...

Me encantó...

Y Vicente Rojo me gusta desde que estaba en la primaria y su arte cubría la portada de mis libros de texto gratuitos.

Saludos cordiales

Pedro Miguel dijo...

Gracias, Lola. A ver qué día le organizamos aquí, para tu solaz, una suerte de exposición virtual al maese Vicente Rojo.

Anónimo dijo...

Será un placer...

elisa dijo...

es muy bueno, pedro.

saludos y un abrazo.

Pedro Miguel dijo...

Bueno, que te guste, Elisa. Abrazo pa'ti.

Bogador y caminante dijo...

No lo había leído, hasta hoy. Qué hermoso poema.