10.11.08

No aprenden



Las sectas de la Cristiandad llevan milenios agarradas del moco, y no aprenden. Este domingo tuvo lugar, en Jerusalén, un episodio muy cagado.

5 comentarios:

El que boga de pie sobre una piedra dijo...

Somos entusiasta del proyecto de transformación del mono en hombre y de la mona en mujer. A ver hasta cuando. Aunque ya, muchas veces.

"De todo hay en la viña del señor" diría uno de esos párrocos.

¿Cuál señor?, diría yo

Saludos

pk dijo...

qué buena trifulca!
saludos

Eratóstenes Horamarcada dijo...

En la universidad, un historiador, hace ya tiempo, nos expuso la posibilidad de que Jesús jamás haya existido. No sé qué es lo que sepas en relación con esto, Pedro. Si Jesús no vivió, toda esa gente está peleando por un ser imaginario.

Pero como el cristianismo tiene herencias tan ricas y ramas tan frondosas, y porque no creo en los milagros, me inclino a pensar que Jesús sí existió --mas no que haya sido hijo de Dios, nombre este que sí designa a un personaje imaginario... hasta donde he descubierto.

De cualquier modo, si Jesús vivió, ¿cuánto le habría dolido ver su herencia empobrecida y su nombre hecho pedazos?

María dijo...

¡Bolas!
Temas pasionales, sin duda.

Muchos saludos

Chamirú dijo...

Tu columna de hoy está poco menos que genial. Destila una ojetez tan fundamentada que provoca la reverencia. Sí, lo mismo digo: Se murieron por su propio afán de ahorrarse dinero que luego podían clavarse.

Codos hasta consigo mismos, víctimas de su propia negligencia outsourcinguista, los mártires de la fuente de petróleos son sólo los que andaban caminando por ahí, porque San Mouriño y San Tiago, con todo y el pesar de sus atribuladas familias, se murieron por mano (o desdén de mano) propia.