4.1.10

De la Sonetería



Por afán de llegar, uno descuida

el gozo irrepetible del camino.

Uno quiere venir, y ya que vino,

redescubre la sed de la partida.


Uno vive arrancándole a la vida

raciones de futuro y de destino

y mata con pasmoso desatino

al presente y la historia ya vivida.


Uno siente temor porque si llega

sentirá que la esencia del trayecto

al destino final ofende y niega.


Oh, qué vicio febril del intelecto:

uno quiere ser Dios, pero se ciega

con la simplicidad de lo perfecto. 

.

4 comentarios:

MomisFitch dijo...

¡¡Bravo Pedro Miguel!! Hermoso soneto.

Lola dijo...

Auch. Me vino el saco...

Mi palabra de verificación es "testi", jajaja... Me resulta gracioso porque recién leí lo de los tompiates del terrorista.

Pedro Miguel dijo...

Gracias, Momis. Lola: No es de "auch", pues, no se agüite. A todos nos pasa...

Abrazos.

maría de lourdes aguirre beltrán dijo...

Eso es "poesía mayor"