20.8.07

Las 9 sílabas

El eneasílabo es el metro más sombrío del español, y uno de los más endiablados. Lo cultivó Neruda en Estravagario y recopilaciones posteriores, con una naturalidad y una soltura que dan miedo y, por supuesto, envidia. En algún recodo de la vida yo tenía 19 años, o así, me empeñaba en aprender de memoria las Obras Completas de ese gran tapir (claro que no lo logré, pero todavía me salen de corrido algunos de sus poemas) y un buen día a una amiga muy querida --y contemporánea mía, para más chinga-- le diagnosticaron leucemia. Cuánto quería ella a los gatos, a cuántos recogió de la calle. Pero esos animales no le sirvieron para anclarse en la vida: se quedó sin ellos y ellos, sin ella, o sea que rapidito se murió. Antes de eso alcancé a vomitar mi consternación en unos eneasílabos muy mal hechos que me encontré la semana pasada cuando hurgaba entre papeles. Por supuesto, en su momento no tuve corazón para hacérselos llegar. Ella se habrá aclimatado desde hace mucho a uno de los nueve cielos y no tiene la menor necesidad de nueve sílabas, ni de seis, ni de una. Yo, por mi parte, no he vuelto a intentar ese metro lúgubre.

Recuerdo la noche absoluta
en que salimos de la tierra:
lloró tu cuerpo su amenaza,
su desquiciada sangre enferma.

Oscuro habrá de ser el día
en que entreguemos el espejo.
Mientras tanto, sigue la lluvia
de amistades y de silencio.

Un gato encerrado en la noche
vimos llorando desde lejos
y se nos puso el alma verde
y se estremeció nuestro cuerpo.

La culpa completa del mundo
—ayer sólo temblor macabro—
asomaba por nuestros ojos
que miraban a un pobre gato.

Mientras tu sangre se aniquila
compongo esta canción de cuna
para tus células mortales,
tu corazón, tu sepultura.

7 comentarios:

Cenicienta dijo...

Gracias por el poema. Ya lo conocía. Y me encanta. Un saludo

marichuy dijo...

Que duro, estimado Pedro.

Quizá mi nula facultad para apreciar la poesía no signifique gran cosa, pero a mi me encantaron tus eneasílabos; pienso que a ella, donde quiera que esté, también.

Un abrazo

Pedro Miguel dijo...

Cenicienta: Qué susto me hiciste pasar. Por un momento pensé que te referías al poema que está aquí, y que según yo nadie conocía, pero me serené, respiré hondo y caí en la cuenta que te referías a ese otro.

Sal y salud.


Cuán mentirosa eres, querida Marichuy: tus comentarios cinéfilos se orientan de clarísima manera por la poética de las películas o por su carencia de ella, y tienes un ojo especial para detectar, señalar y describir los núcleos de lo poético en las cintas de las que hablas. Bueno, ya me animaste y un día de éstos intento volver al eneasílabo. Tal vez la clave sea que no es un verso apropiado para adolescentes.

Otro abrazo.

marichuy dijo...

Pedro
Me siento abrumada por tu comentario.
Y hablando de cine, hoy exhiben “Genealogía de un crimen” en culitsur, lamentablemente en un horario incompatible cos mi horario laboral.

Pedro Miguel dijo...

Según yo, Marichuy, vas a poder ver esa cinta muy pronto.

Pedro Miguel dijo...

Visitas a este texto:

¿Quién hace tanta bulla, y ni deja
testar las islas que van quedando?

Rafael Merida Cruz-Lascano dijo...

Eneasílabo “HELGA LIVIER”
A: Helga Salinas
Lic. En Historia y Literatura
UCLA, 2012.
Hoy te nomina mi memoria
ser una gloria nacional
pronto convertirás la historia.
Ara en las letras, sin igual
Sacra, de tus padres la euforia
verte como ícono moral
un día soñaste, a la vez
con lucha, y amor y altivez.
-
No llega el saber sólo aquí
embriaga la jornada Amor,
todos cavilan solo en ti
las flores con mejor olor
tienen esencia y frenesí
tu frente con mejor color
conquista el cetro imaginado;
el hoy, es solo lo esperado.
-
Tu verso la alta prosa canta
respetamos lo que tu sientes
tus manos es un arma santa
estruendo de escudos potentes
en las manos mi dicha tanta
ya se ven logros siguientes
lo tenías imaginado
y hoy el triunfo fue conquistado.
-
Todo lo vences con tu pluma
emblema regio el periodismo
somete tu soplo cual puma
tu lucha con siempre optimismo
logra victoriosa, perfuma
el laurel, o viento de un sismo
es cruzar camino bravío
“proclama de tu poderío”
-
No habrá barrera, en tu destino
Dibujarás, con tu escritura
lo nemoroso, en tu camino
pulirá toda tu estructura
con un sabio néctar marino
en tu egregia literatura.
Con tedio guardo mi equipaje
…te veré en mi próximo viaje.
-
Recuerdo el ayer, mi mirada
vuelve al pasado, nieta mía;
ver tu frente alta y despejada,
mi alma se llena de alegría;
No estar en esta tu jornada
es perder la fortuna mía…
no hay aljaba para esta lanza
en este efluvio de alabanza
.
.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
“Hombre de Maíz” Guatemala, C.A.