2.8.10

All the President’s Women
o las nupcias de Chelsea


Alguna vez, con misoginia o sin ella, y sin reparar, en todo caso, en los infinitos meandros del gusto personal, el finado Manuel Vázquez Montalbán escribió que los problemas de Bill Clinton en el mundo empezaban por su tendencia a rodearse de mujeres feas: la propia Hillary, su hija Chelsea, Paula Jones, la Lewinsky...

La apreciación se me vino de inmediato a la mente cuando me topé por azar con una foto de la unigénita del ex presidente en el momento de su boda. En mi modesta opinión, Chelsea Clinton nunca fue un ejemplo de proporciones y armonías faciales como las que Leonardo prescribe en su Tratado de la pintura, aunque de chavita irradiaba algo fresco y simpático. Pero el maquillaje nupcial es capaz de convertir a la misma Venus Afrodita en una guacamaya irremediable. (Compañeras: dejen de lado esa maña inveterada de casarse, y si no pueden evitarlo, háganlo, al menos, sin embadurnarse medio kilo de afeites en la cara.)

El que sí necesitaba una capa de pintura gruesa, o un buen embalsamador, o cuando menos la presencia de una Monica que le levantara el ánimo, era el papá:

3 comentarios:

marichuy dijo...

Ese Manuel Vázquez Montalbán, tenía la pluma atascada de razón.

Un brazo, mi querido Pedro

Pedro Miguel dijo...

Puede, pero suena fuerte. Abrazote para usté, querida Marichuy.

María Sánchez dijo...

Un buen embalsamador... jajajajajaja

eso esta muy bueno.

Saludos Pedro.